WEST HAM UNITEDGreen, Spector, da Costa, Gabbidon, Ilunga, Collison (Faubert 77), Parker, Kovac, Stanislas, Franco (Jimenez 60), Cole (Hines 46).
Banquillo: Kurucz, Tomkins, Noble, Nouble.
BURNLEYJensen, Mears, Carlisle, Caldwell, Jordan (Kalvenes 55), Eagles, Alexander (McDonald 70), Bikey, Elliott, Blake (Nugent 55), Fletcher.
Banquillo: Penny, Duff, Gudjonsson, Thompson.
GOLES: 1 – 0 Collison (min.18);
2 – 0 Stanislas (min.34);
3 – 0 Cole p. (min.43);
4 – 0 Franco (min.51);
5 – 0 Jimenez p. (min.64);
5 – 1 Fletcher (min.67);
5 – 2 Fletcher (min. 75);
5 – 3 Eagles (min.95).
Otro partido de locura con el West Ham de por medio. Antes del partido, ni el más imaginativo podría haber adivinado el desenlace. Sacando conclusiones, la mejor de todas es que los tres puntos se quedaron en Londres. Eran muy necesarios, es más, eran vitales para seguir en la lucha.
Como empieza a acostumbrar el equipo de Zola, los jugadores locales salieron muy concentrados y muy fuertes, lo que hizo que en el 18 Collison aprovechase un exceso de confianza de la defensa visitante para hacer el primero. Gran pase y detalle de experiencia de Parker en el pase. No se conformaron los locales y en el 34 el joven Stanislas (que comienza ya a ser un proyecto de futuro más que serio) hizo un gran gol tras un rechace de Jensen, cogió la pelota y engañó por completo al portero del Burnley y la metió por el palo del guardameta.
Parecía la historia de los últimos partidos, dos a cero y a dormirse pero esta vez la historia cambió ya que por medio de un penalti, Cole hizo el tercero que parecía definitivo y así se llegó al descanso. Durante el tiempo de asueto regresaron los fantasmas de partidos como el de Sunderland o el del Hull pero al poco de comenzar la segunda parte, Franco hizo el cuarto y parecía que desaparecían y con el quinto en el minuto 64 ya nadie se acordaba de ellos pero volvió a suceder. El equipo se conformó y se durmió y en poco menos de 11 minutos, se pasaba del cinco a cero al cinco a dos y aún quedaban quince minutos. Los fantasmas volvían a hacer acto de presencia.
El paso de los minutos hizo que la gran ventaja tomada por los locales fuese más que suficiente para lograr los tres puntos pero el Burnley aún consiguió el tercero en la última jugada del partido.
Se pueden sacar varias conclusiones del encuentro. Zola dijo a los medios, al acabar el partido, que se quedaba con todo los positivo que había visto a pesar de los tres goles del Burnley y que lo que importaba eran los tres puntos y que se habían conseguido. Tiene toda la razón el italiano pero se debe ser más constante a lo largo de un partido y puede que esta inconsistencia del equipo conforme pasan los minutos se deba a que la preparación física no es la óptima. Esto es opinión propia pero es muy raro que el equipo salga tan fuerte y acabe siempre pidiendo la hora. Esta seria una conclusión negativa. En cuanto a lo positivo, el equipo sigue teniendo facilidad para ver puerta y es de reseñar que de cinco goles, nadie repitiese, esto muestra que aunque los delanteros no estén acertados, la segunda línea de ataque tiene gol y eso es fundamental.Además y como punto más positivo del partido aparece la victoria. Era un partido que había que ganar si o si y se consiguió, ahora ya da igual como porque los tres puntos ya figuran en el casillero de los Hammers y solo queda seguir trabajando duro porque en el próximo partido se recibe la visita de los vigentes campeones y será un partido más que complicado y no se deben de cometer errores porque los de Ferguson no perdonan.